El proyecto de Presupuesto de Andalucía para 2016 supera el debate de totalidad y continúa su tramitación parlamentaria

El proyecto de Presupuesto de la comunidad autónoma para 2016 ha superado el debate de totalidad y continúa su tramitación parlamentaria. La consejera de Hacienda y Administración Pública, María Jesús Montero, ha defendido en el Pleno del Parlamento que las cuentas públicas para el próximo ejercicio están orientadas a ofrecer oportunidades para el empleo y luchar contra la desigualdad, con el fin de que «las familias noten verdaderamente la recuperación económica».

En su comparecencia en la cámara autonómica, Montero ha señalado que la prioridad del Presupuesto es aportar mayor renta disponible «directa o indirectamente a través de los servicios públicos» y estimular el mercado laboral, con un objetivo de creación de 190.000 empleos en dos años para «recuperar la cifra de tres millones de puestos de trabajo en Andalucía en el año 2016».

En materia de política social, el objetivo es «que no se queden en el camino los más vulnerables, pero también consolidar a las clases medias». En este sentido, ha avanzado que las cuentas públicas para 2016 aportan a las familias una renta indirecta de 9.324 euros anuales mediante la provisión de servicios públicos, una cantidad que permitirá a muchos andaluces «dar un salto en su nivel de vida, mientras que en otros lugares han de hacer aportaciones directas para disfrutarlos».

Montero ha destacado que estos presupuestos aportan estabilidad política, lo que «permitirá aprovechar el cambio de ciclo económico para revertir los daños ocasionados por la crisis», de modo que aumenten los recursos disponibles para realizar las políticas «que demandan los andaluces a los responsables políticos» y recuperar los niveles de bienestar social.

La consejera ha explicado que el proyecto de Presupuesto para 2016 asciende a 31.285 millones de euros, mientras que el total de recursos para la cobertura del gasto no financiero se sitúa en 28.661 millones de euros, cifra que representa un incremento del 3,6% respecto al presupuesto de 2015. Para Montero, el Presupuesto trata de hacer compatible «la sostenibilidad social y económica con la sostenibilidad financiera», de modo que, de un lado, incorpora una bajada de impuestos y blinda los servicios públicos y, por otra parte, contribuye al desarrollo económico e incentiva la generación de empleo en la comunidad.

Durante su intervención, ha valorado el compromiso de Andalucía con la estabilidad y la credibilidad de su gestión, si bien ha reiterado su discrepancia con el «desequilibrado e injusto reparto de los objetivos de consolidación fiscal». También se ha referido al impacto negativo de la financiación autonómica, «que se suma a las limitaciones que supone el escenario de consolidación», así como la infrafinanciación de Andalucía con 4.156 millones de euros por debajo de la media de comunidades, tras las liquidaciones definitivas de los cinco primeros años de aplicación del modelo.

Por ello, ha criticado al Gobierno central que «coloca a las comunidades autónomas en el centro de sus políticas de ajuste», lo que ha provocado que se hayan «multiplicado las desigualdades sociales, reducido derechos y servicios públicos, sin realizar las verdaderas reformas que España necesitaba impulsando un cambio de modelo productivo».

Montero ha defendido la «prudencia y rigurosidad» de las previsiones de ingresos del Presupuesto andaluz, cuyo crecimiento es fruto del avance en la evolución de la economía, de la eficiencia en la gestión, de la mayor recaudación y de la lucha contra el fraude. Ello permite que se aborde el compromiso de bajar el IRPF, reduciendo la tributación para las rentas medias y trabajadoras con un ahorro de 120 millones de euros, así como la devolución del tramo autonómico del Impuesto de Hidrocarburos que abaratará el coste del transporte de mercancías y personas. Paralelamente, se intensifica la lucha contra el fraude fiscal con el objetivo de recuperar 400 millones de euros en dos años.

En concreto, la consejera ha explicado que los ingresos tributarios se incrementan el próximo año en 177 millones de euros. También aumentan en 477,6 millones las entregas a cuenta y se reciben 959 millones por la liquidación del ejercicio de 2014 que, tal como ha indicado, son «recursos que nos hubieran correspondido hace dos años». Por su parte, los recursos procedentes de los Fondo Europeos disminuyen en 324 millones y los del Fondo de Compensación Interterritorial otros 1,1 millones. Además, la reducción del objetivo de déficit (que pasa del 0,7% en 2015 al 0,3% del PIB en 2016) supone un recorte de 570,7 millones.

Gastos

Por su parte, el presupuesto de gasto crece en 1.007,9 millones de euros, el 3,6%, con medidas centradas en combatir el desempleo, para lo que se dedican directamente 2.037 millones de euros y una apuesta por la inversión, que sube un 9,5%. «La prioridad sigue siendo la creación de empleo, porque no podemos hablar de recuperación económica hasta tanto no se reduzcan nuestras tasas de desempleo», ha enfatizado.

Así, la política de fomento del empleo crece el próximo ejercicio un 25,5% y dispondrá de 232 millones de euros más hasta alcanzar un total de 1.141 millones; dentro de ésta, el programa de Empleabilidad, Intermediación y Fomento del Empleo, estará dotado con 742 millones. También se destinan 207 millones al Sistema Andaluz de Garantía Juvenil y otros 185 millones para acciones dirigidas a parados mayores de 30 años, incluyendo un Programa de Incentivos a la contratación indefinida para personas mayores de 45 años.

La consejera también se ha referido a la «estrategia de crecimiento económico» que contiene el Presupuesto «basada en el valor del conocimiento, que sea sostenible en el territorio y al servicio de las personas». En este sentido, ha defendido que la competitividad de la economía andaluza se debe fundamentar en «la investigación, la innovación, la especialización, la digitalización y la industrialización». Para ello, la política de I+D+i crece un 2,2%, destacando el incremento de un 8,3% de la inversión, que contará con una dotación de 312 millones.

La política de desarrollo económico sube un 32,1% hasta alcanzar los 505 millones de euros, dirigida al fomento y desarrollo de la actividad emprendedora y empresarial, a la innovación y la internacionalización del tejido empresarial, al apoyo a los trabajadores autónomos y a la economía social, «todos ellos motores del crecimiento económico y de la generación de empleo».

Entre otras actuaciones, la consejera se ha referido a los 40 millones de euros para el fomento de la cultura emprendedora, el impulso al trabajo autónomo, a través del Plan de Actuación para el Trabajo Autónomo de Andalucía (Horizonte 2020), con un total de 125 millones de euros, el programa de internacionalización de las empresas que cuenta con 26 millones de euros, y el apoyo a los sectores clave de la economía andaluza, como el turismo, el comercio o la agricultura.

Inversión

El Presupuesto para 2016 también contempla un incremento del 6,1% de la inversión directa, hasta alcanzar los 1.190 millones de euros, mientras que el conjunto de gastos de capital superará los 3.520 millones de euros, al experimentar una subida del 9,5%, con 307 millones más que en el ejercicio anterior. De este modo, la inversión supone el 11,3% del presupuesto global.

Por su parte, las políticas soc
iales representan el 83,5% del presupuesto, de modo que más ocho de cada diez euros se destinan a gasto social. «Ahora es el momento, después de resistir a los embates al modelo de protección social, de que podamos desandar el camino que nos hemos visto obligados a seguir en los últimos años», ha manifestado la consejera. Así, Educación sube un 4,1%, con más de 7.075 millones de euros en total; Sanidad aumenta un 4,8%, 400 millones más, superando los 8.800 millones de euros, mientras que los recursos para Inclusión social y Bienestar Social crecen por encima del presupuesto a nivel global y contarán con más de 222 millones de euros en 2016. Por su parte, Dependencia sube un 2,5% con el compromiso de llegar al 10% en años sucesivos.

Montero ha concluido su intervención aludiendo a la recuperación progresiva de derechos de los empleados públicos, un compromiso al que se sigue dando cumplimiento en el Presupuesto de 2016 con la recuperación del 100% de la jornada de trabajo y retribuciones del personal con relación de servicio o laboral de duración determinada, que tendrá un coste de 68,5 millones de euros. Asimismo, el próximo febrero se abonará la parte proporcional correspondiente a los primeros 44 días de la paga extraordinaria de 2012, con un impacto de 125 millones de euros. Además, se aplicará un aumento de las retribuciones del 1%, con un coste estimado de 108 millones de euros y un permiso retribuido para las funcionarias en estado de gestación a partir del primer día de la semana 37 de embarazo y hasta la fecha del parto.

Junto a ello, se incorporan hasta el máximo los límites de la tasa de reposición (100% en sectores prioritarios y 50% en los restantes) con una oferta de empleo público de 7.100 plazas para 2016, de las que 5.500 serán de acceso libre y 1.550 de promoción interna, en Educación (2.200 plazas), Sanidad (3.400 plazas) y Administración General (1.500 plazas).

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