Entrevista a la Asociación Musical Montillana «Pascual Marquina»

Decía Friedrich Nietzsche que “sin música, la vida sería un error”, porque ¿quién puede imaginarse un mundo sin música?, seguramente pocos. Este arte es realmente una pasión de multitudes, hasta tal punto que muchos recuerdan determinados momentos de sus vidas con tan sólo escuchar las primeras notas de una canción. La música forma parte de nuestras vidas de una forma muy peculiar, hasta tal punto que muchos de nosotros no podríamos vivir sin ella.

Entendida como ocio, enriquecimiento personal y profesional, una vida que gira en torno a este arte; así la definen José María Córdoba Luque y Manuel Ordóñez, presidente y tesorero de la Asociación Musical Montillana “Pascual Marquina”, que atendieron a Montilla Noticias en la que es su nueva sede ubicada en la calle Iglesia, junto al acceso del Castillo de Montilla.

Este cambio se ha producido debido al derribo del local habitual en la calle Palomar, con motivo del comienzo de las obras de reforma de las traseras del Ayuntamiento. “Cuando conocimos la noticia de la demolición nos quedamos algo preocupados, pero el Ayuntamiento ha mantenido su compromiso de facilitarnos un local”, indicaba Manuel Ordóñez.La planta alta del Antiguo Parvulario “El Castillo” va tomando forma para albergar en sus tres zonas diferenciadas el aula de ensayo de la Banda de Iniciación y también Banda de Música, así como un despacho y otra clase para el aprendizaje del lenguaje musical.Este nuevo espacio, es valorado por ellos de forma muy positiva ya que, aunque el anterior espacio no era compartido, posee mayor amplitud.

La Asociación espera abrir la nueva sede de forma oficial el próximo septiembre, aprovechando el inicio de un nuevo curso en la Escuela de Música.

Por otra parte, la nueva estructura cuenta con un patio exterior en el que se podrán realizar todo tipo de actividades al aire libre, como conciertos o audiciones, como el realizado hace unos días con motivo del fin de curso 2013/2014. “Además hay que señalar la cercanía con el Teatro Garnelo, donde realizamos la gran mayoría de nuestras actuaciones”. Pese a las ventajas de este nuevo local, la Asociación ha tenido que hacer frente a una inversión muy elevada debido al tiempo en desuso del mismo. Se han llevado a cabo ligeras actuaciones de reforma y adaptación que se han demorado varios meses, sin que la agenda de actividades de la Asociación se viera alterada, como son labores de pintura, aislamiento acústico del suelo y ventanas, climatización, mobiliario, etcétera.

“El local antiguo tenía la ventaja de que no era compartido con nadie”, añadía José María Córdoba. En la planta baja del edificio realizan su actividad los usuarios de Atención Temprana, aunque ya se han dado los primeros pasos para compatibilizar al máximo y de la mejor manera posible ambas, “esperamos poder hacer pronto alguna actividad con los niños, cuyas edades alcanzan hasta los seis años, como por ejemplo un taller de percusión”, indicaba Córdoba.

«La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo». Platón


Una de las bases de la Asociación, y uno de los pilares fundamentales de la misma es la Escuela de Música y Banda de Iniciación. Esta Banda de Iniciación está formada por los alumnos de la Escuela de Música, que cuenta en la actualidad con 7 profesores y alrededor de 40 alumnos. En el año 2011 decidieron poner en marcha este proyecto con el objetivo de crear un escalón intermedio entre la Escuela y la Banda de Música, que dilatara el tiempo entre el aprendizaje y la entrada en la Banda de Música, además de ser garantía para la propia Banda “Pascual Marquina” de una cantera para el futuro. “En los conservatorios, la única rama que surte a la Asociación es el clarinete, por lo que también fue una demanda por parte nuestra que los niños aprendieran el resto de instrumentos”, señalaba Córdoba.

Entonces, en diálogos con los propios componentes, hace tres años la Junta Directiva decidió formalizar la Escuela, y se intentó promocionar la misma a través de los colegios. “La Escuela no funciona como negocio, para nosotros es un hobbie y que además sirve para reinvertir en la propia Asociación”.

A partir de los 8 años, cualquier niño puede aprender el instrumento que desee. “Antes dejábamos los instrumentos que tenía la Asociación, algunos eran más nuevos y otros más viejos”, actualmente debido a la demanda, los nuevos alumnos deben aportar su instrumento. Una cuota mínima es requerida para formalizar la inscripción en la Escuela, importe que se reinvierte totalmente en el aprendizaje de estos alumnos y que dista mucho del precio de Escuelas de Música de localidades vecinas. “Cuando los alumnos entran a la banda grande ya no pagan nada. Lo que se ha invertido en su formación es cuatro veces más de lo que el alumno paga”, informaba Córdoba.

Aparte de los alumnos, los profesores son una parte indispensable de esta Escuela de Música, la mayoría de ellos participan en la Banda y también cuentan con estudios de Grado Profesional o Superior en música. “Siempre estamos agradeciéndoles lo que hacen por nosotros”.

Una actividad incesante que recorre el aprendizaje integral por parte del alumno, que recibe clases de lenguaje musical, instrumental y también exhibe sus conocimientos en diversas audiciones, conciertos, etc. “En los conciertos intentamos hacer algo diferente, incluir algo de parodia y humor para que el público también se divierta”, decía José Mª Córdoba.

“No nos dedicamos a esto de forma profesional, ni contamos en nuestra plantilla con ninguna persona que trabaje para esto o algún funcionario como en localidades vecinas”, figura institucional que podría ser de mucha ayuda para las labores de administración, promoción, archivo, etc. “Pero también pensamos que si el funcionamiento fuera de otra manera, no tomaríamos la Asociación como nuestra”.

“Pienso en la música como en un menú. No puedo comer lo mismo todos los días”. Carlos Santana

La Banda de Música Pascual Marquina comenzó su andadura en el año 1982, por iniciativa de un grupo de montillanos de la Asociación Cultural «Amigos de Montilla», contando con la colaboración de D. Miguel Jiménez Urbano, componente de la antigua Banda de Música Municipal. Dos años después, en 1984, la banda aparece públicamente por primera vez acompañando a la procesión del Corpus Christi.

Gran número de directores han pasado por la Asociación en sus 32 años de existencia, cada uno de ellos, al igual que el resto de la formación han contribuido a fomentar la cultura musical en Montilla. Actualmente este colectivo goza de nueva salud y, pese a haber tenido algunos tropiezos con algunas corporaciones, siempre “salimos adelante”.

La banda Pascual Marquina, bautizada por ellos como “la banda grande” tiene un calendario más o menos fijo durante el año. Por convenio se establecen ciertos compromisos, como el pasacalle institucional el día de Andalucía, concierto de Feria que se celebró el pasado día 4 de julio y el Concierto de Navidad.

El último concierto de Navidad, todo un éxito según los espectadores, estuvo dedicado a bandas sonoras de películas. Todo un espectáculo que reunía la magia de la música en directo acompañada de proyecciones de las escenas correspondientes en cada película. “El teatro Garnelo se llena e incluso hay gente que qued
a fuera, sería ideal que el Ayuntamiento propusiera hacer dos pases de sábado y domingo”. De forma desinteresada, la Asociación celebra el concierto de aniversario, independientemente del año que se conmemore. Este año, como novedad, se realizó en el Paseo de las Mercedes, cambio que fue acogido favorablemente por los montillanos. Y, dentro del calendario habitual, también se celebra el concierto de Santa Cecilia. “Es una pena que se vayan cayendo actuaciones del convenio, cada vez son menos y esto va en detrimento de la propia asociación”, expresaba Córdoba.

La procesión de la patrona, la Virgen de la Aurora o la procesión en Semana Santa del Santo Entierro han ido saliendo del convenio que esta banda tenía con el Consistorio Montillano. El concierto de Semana Santa se ha recuperado, ya fuera de acuerdo, y que ha sido duramente criticado por el cobro de una entrada. “Nosotros tenemos gastos como cualquier otro colectivo, de limpieza, averías en los instrumentos musicales, adquisición de nuevos, ahora con la obra gastos de las cortinas, aparatos de aire acondicionado, etc”.

Sin embargo, la Semana Santa que podría pensarse como una época en la que una banda condensa numerosas actuaciones, Pascual Marquina ha actuado en tres ocasiones en la pasada Semana Santa. “No sé si es arriesgado decirlo, pero en Montilla hay otros gustos, las Agrupaciones Musicales y Bandas de Cornetas tiran más”, confesaba Manuel Ordóñez. Desde la Asociación animan no solo al Ayuntamiento a que “se cuente más con la banda”, sino a las Hermandades, ya que aseguran que apostar por una agrupación local, sea la suya o no, es apostar por el pueblo.

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Un pueblo no solo se distingue por sus industrias o empresas solventes. La cultura no solo alimenta el alma, sino que crea mejores personas. Recordando algunas de las afirmaciones en la visita al nuevo local de la calle Iglesia, “la cultura no es traer un grupo de fuera, sino apostar por la formación”. La cultura es un proceso de transformación social presente desde tiempos históricos, que permite un acercamiento con nosotros mismos para reconocernos y saber cuál es nuestro origen, es decir, quiénes somos.

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