La Corporación provincial rechaza la violencia ejercida contra las mujeres

El Pleno de la Diputación de Córdoba ha rechazado en un pleno de carácter extraordinario la violencia ejercida contra las mujeres, que a día de hoy ha dejado cuatro víctimas mortales en España, una de ellas en Andalucía, y a siete menores huérfanos -según cifras del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad-.

Salvador Fuentes, en calidad de presidente en funciones, ha sido el encargado de leer un manifiesto de repulsa, aprobado por todos los grupos políticos, en el que ha subrayado que “la violencia que se ejerce contra las mujeres constituye una grave vulneración de los derechos humanos, en particular, de su derecho a la vida, a la libertad, a la igualdad, a la dignidad y a la seguridad”.

“Los poderes públicos tienen la obligación de promover las condiciones para que la libertad y la igualdad de los individuos sean reales y efectivas, y de remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud”, ha proseguido.

Del mismo modo, el manifiesto recoge la necesidad de actuar, además de en los campos de la educación, en los medios de comunicación “para desterrar la representación de la mujer como objeto de deseo y acabar con la idea que aún persiste de la subrepresentación”. “Los roles que los medios todavía hoy transmiten y se instalan en el imaginario de nuestras niñas y adolescentes, las conducen hacia relaciones de dependencia y sumisión”, ha destacado.

Tras la lectura de este manifiesto, todos los grupos políticos con representación en la Corporación provincial han aprobado de forma unánime una proposición en la que se recoge su repulsa y condena al asesinato de todas las mujeres, su condolencia a las familias y su reconocimiento a las mujeres que están en el camino de la superación.

Esta sesión extraordinaria ha contado con representantes de la Plataforma Cordobesa contra la Violencia de Género que ha leído, también, un manifiesto de apoyo a las víctimas en la voz de Patro Horcas. Tras su lectura, todos los asistentes guardaron un minuto de silencio en la puerta principal del Palacio de la Merced. 

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