La Casa del Inca acoge la exposición “Bajo la forma del postre”

1

Continuando con el programa de exposiciones de arte contemporáneo para la nueva etapa de la Sala Alta de la Casa de Inca, coordinado por Manuel Portero y con la colaboración del Ayuntamiento de Montilla, llegamos al final de esta temporada con una muestra que amplía la programación durante los meses de verano. Se sigue apostando por comisarios que planteen propuestas que tengan en cuenta las singularidades de la Sala Alta para el diseño expográfico y el montaje; y así, con el verano como elemento conceptual para contextualizar la nueva exposición, y poniendo la guinda a la temporada, se sirve un postre en la mejor época para tomarlo.

Bajo la forma del postre se plantea como un proyecto expositivo que, al mismo tiempo que busca la sencillez desde lo visual, indaga en una significación encauzada a la poesía y a lo vital como mensaje. Con el postre como elemento protagonista, la muestra reúne a cuatro artistas, en torno a los 30 años, que vienen trabajando en el ámbito artístico nacional. Todos han utilizado, en algún momento de su trayectoria, la idea del postre para expresar inquietudes, buscando sostén en las cualidades simbólicas, de forma o de color que el tema pueda ofrecer.

La obra de Eugenio Rivas (Puente Genil, 1982) se ha nutrido con la poderosa imagen de helados derritiéndose. Este ha sido el elemento protagonista en series como Maybe Late For Salvation o Ice-Cream Dogs, donde el uso del color, el tamaño y las formas del helado se han fusionado con la presencia del tiempo, la fugacidad de la vida y los momentos dulces como mensajes de fondo. Por su parte, Rafael Jiménez (Córdoba, 1989), usando la plastilina como material para expresarse, recurre en su bodegones a las frutas en proceso de putrefacción para explorar así las posibilidades del color. Este proceso de experimentación proviene de After-Karst, proyecto con el que el artista toma interés por el estudio de la historia y la distorsión de la memoria. Para Clara Gómez (Córdoba, 1990) la comida ha sido el eje conceptual, incluidos los postres, para sus propuestas artísticas.

Desde su serie Supermercado-Paraíso, con piezas donde aparecen los alimentos como elementos extraños e icónicos de la contemporaneidad, donde además la presencia del tiempo se presenta como articulación entre la tradición y la época actual, entraremos en un juego agridulce, junto a las frutas, galletas y refrescos, aparece la imagen de la mujer joven actuando, a modo de recurso publicitario, como si se tratase de un postre en un cartel de carretera. Y desde el propio impacto visual, las instalaciones de Claudia Frau (Madrid, 1987) las podemos definir como rotundas y poéticas. En su obra encontramos cantidad de ejemplos, con procesos in situ, donde la fruta y lo perecedero como condición son los protagonistas: las piezas de fruta se van pudriendo y secando durante el tiempo en el que transcurre la muestra, llegando a un punto en el que la obra adquiere su mayor dramatismo. En esta exposición encontraremos, Te amo/Te odio, en forma de documento y Together Forever, donde los lazos sentimentales, las conexiones y las relaciones surgen como mensajes paralelos; interviniendo el dolor y la pasión, la plenitud y la muerte.

Del 9 de junio al 29 de julio se podrá visitar Bajo la forma del postre; donde, a través de la temática que da nombre a la muestra, seremos conscientes del paso del tiempo, de la fugacidad de la vida y del transcurso entre la plenitud y el momento final.

No hay banquete sin un buen postre, que, para que la experiencia sea completa, puede ir acompañado de algún vino dulce de Montilla. En el momento exacto para disfrutarlo, y recurriendo a lo sencillo, avive el seso y despierte contemplando el sentido poético y dramático de la vida. Si no, siempre podremos tomárnoslo como una forma de reírnos de nuestro destino.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Menú