Oftalmólogos del Hospital Reina Sofía hacen hoy un llamamiento a la prevención con motivo del Día Mundial del Glaucoma

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Hospital Reina Sofía. Foto: cedida
Oftalmólogos del Hospital Universitario Reina Sofía celebran hoy el Día Mundial del Glaucoma haciendo un llamamiento a la prevención de esta enfermedad, ya que si se detecta en sus inicios se puede retrasar su evolución con tratamientos poco agresivos. El glaucoma se puede definir como el aumento de la presión dentro del ojo que provoca daños en el nervio óptico. 
Precisamente, el Servicio de Oftalmología del hospital cordobés cuenta con una Unidad de Glaucoma para centralizar la atención de estos pacientes e intentar realizar un diagnóstico precoz. Los pacientes que reciben asistencia aquí se encuentran en distintas fases de evolución de la enfermedad, desde estadios iniciales hasta pérdidas severas del campo visual que limitan de forma significativa su día a día. 
Uno de los oftalmólogos responsables de esta unidad, Rafael Giménez Gómez, afirma que los diferentes tratamientos que se pueden aplicar ayudan a retrasar la evolución natural de la enfermedad mediante la reducción de la presión intraocular, aunque el campo visual que ya se ha visto afectado no se puede recuperar. Esta patología, que afecta en España al 2% de la población general, está considerada como la segunda causa de ceguera previsible en los países desarrollados y se estima que existe una alta cifra de pacientes sin diagnosticar. 
El especialista asegura que “teniendo en cuenta que el riesgo de padecerla aumenta con la edad -fundamentalmente a partir de los 40 años- y que es una enfermedad asintomática, se recomienda una revisión oftalmólogica a partir de esa edad”. 
Por otra parte, prosigue el doctor Giménez, “la herencia juega un papel importante, por lo que los familiares de una persona afectada de glaucoma deberían revisarse. La patología suele ser lenta y los procedimientos diagnósticos que habitualmente se emplean son la realización de campimetrias y pruebas de imagen del nervio óptico y de las fibras nerviosas de la retina (que permiten diagnosticar y medir la progresión de la enfermedad)”.
El abordaje de primera elección del glaucoma es farmacológico (prostaglandinas, betabloqueantes, agonistas adenérgicos e inhibidores de la anhidrasa carbónica) y cuando esta medicación no logra frenar el desarrollo de la enfermedad se recurre a la cirugía, con la finalidad de que la presión intraocular se mantenga dentro de unos márgenes adecuados. Entre los tratamientos quirúrgicos más punteros figuran nuevos implantes que logran excelentes resultados empleando procedimientos menos agresivos que los convencionales
Finalmente, la intervención quirúrgica del glaucoma en el Hospital Reina Sofía puede realizarse como cirugía mayor ambulatoria, es decir, el paciente vuelve a casa el mismo día tras su recuperación, y se llevan a cabo en los quirófanos del Hospital Los Morales y del Provincial.
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