​El pleno debate en profundidad acerca de la propuesta del PP de reforma de la ley electoral

Dos mociones del PSOE e IU, apoyadas por el PA, contradecían la propuesta del PP en referencia a la propuesta del gobierno de Mariano Rajoy de que gobiernen los diferentes gobiernos municipales el candidato de la lista más votada.

La reforma electoral para la elección directa de alcaldes anunciada por el PP ha levantado un gran revuelo, tanto en el mundo político como en la propia sociedad.

Los argumentos aportados por el Partido Socialista, Izquierda Unida y el Partido Andalucista se han centrado en el rechazo a la reforma de la Ley electoral propuesto por el Gobierno Central. El Partido Popular propone que disfruten de personalidad jurídica los concejales que sean elegidos por sus vecinos mediante sufragio universal en la forma establecida por la ley, “la constitución contempla que los alcaldes sean elegidos por los vecinos”, se extrae de la propuesta avalada por Federico Cabello de Alba, como portavoz en el pleno del Partido Popular. Por ello proponen que se adopten las modificaciones legales oportunas que garanticen el respeto y la estabilidad del Ayuntamiento, resultado de que el cabeza de la lista más votada sea elegido alcalde.

Por su parte, el Partido Andalucista señala que esta reforma promueve una “perversión de la democracia”, y que el PP insiste en “confundir a los ciudadanos con lo que realmente es una elección directa de alcalde, todos estos años de democracia no ha habido sensibilidad en el reparto de representantes”, manifestaba Francisco Raigón, portavoz del PA.

Los argumentos compartidos por los grupos de la oposición resumen que el Partido Popular “teme perder la gobernabilidad de cara a las próximas elecciones municipales de mayo, tras los resultados de las últimas elecciones europeas y los resultados de las encuestas para las municipales” y pretende “frenar la pérdida de representatividad en los ayuntamientos”.

Agustín Romero (IU) promueve una reforma que afecte también al resto de cámaras autonómicas, Congreso y Senado, con un sistema totalmente proporcional independientemente de la provincia. “No la promueven porque no les interesa, la modifican porque les interesa por cálculo electoral”. Coinciden en que “el PP quiere mantenerse en el poder como sea a 8 meses de las elecciones”, según añadía el portavoz de IU. “La reforma es un eslabón del desmontaje del estado democrático y del bienestar”. Izquierda Unida señala que el poder ciudadano es la única alternativa al “abuso del PP”, las urnas es el medio donde deben expresarse.

El portavoz del Partido Socialista, Antonio Salas, añadía al resto de argumentos que “cambiar la ley basándose en una mayoría absoluta de un solo partido contra el resto es algo arriesgado y peligroso que puede suponer un riesgo para la democracia, aunque legítimo y legal”. Además, continuaba que el Partido Popular “busca intereses de poder de su partido usando la demagogia y argumentos no ciertos´”. En este sentido, “la segunda deducción es que la derecha española ve el riesgo de perder ayuntamientos”.

Finalmente, la propuesta del Partido Popular ha sido rechazada por el resto de partidos. En cambio, las mociones presentadas han sido aprobadas por todos los grupos menos por el Partido Popular.

Según han señalado algunos políticos y expertos legales, esta reforma que pretende que los ayuntamientos sean regidos por la lista más votada, “puede incluso volverse en contra de sus promotores”. La intención, siempre según fuentes del PP al periódico “El País” es que trabajan en la propuesta concreta, es la de sentarse con el PSOE y buscar un acuerdo global.

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