ASAJA Córdoba demanda que se firme una instrucción desde la Consejería para que los agricultores cordobeses no gasten absurdamente 1.800.000 euros más

La lentitud de la Consejería y su clara falta de voluntad hace que los agricultores no puedan labrar porque una normativa aprobada no esté publicada. Parece de ficción, pero es verdad: un cambio en la normativa que permite hacer labores en el campo después de la recolección, y que aún no ha sido publicada, está costando mucho dinero a los agricultores.

La orden de condicionalidad indica que en las parcelas agrícolas de secano sembradas de cultivos herbáceos de invierno, no se podrá labrar con volteo entre la fecha de recolección y el 1 de agosto. Esta fecha atendía a la normativa europea, pero en nuestra región y con nuestro clima, esta medida no tenía ningún sentido en lo que a condicionalidad se refiere y es por ello que, por fin, ASAJA Córdoba, con el apoyo de numerosos razonamientos agronómicos avalados por expertos, consiguió cambiar la fecha y adelantarla, teniendo en cuenta razones climáticas, de tipología de suelos, etc. Esta modificación está contemplada en la orden pendiente de publicarse, y el problema es que los trigos se están segando y ahora es el momento en que el agricultor ha de realizar las labores, porque cada día que pasa con las temperaturas que tenemos y la tierra cada vez mas dura, se eleva el coste al romperse y gastarse más las rejas y los neumáticos, así como el combustible, con la consiguiente mayor emisión de dióxido de carbono a la atmósfera. Además, en muchos casos, al quedar en peores condiciones la tierra, el agricultor se ve obligado a adelantar y aumentar el número de labores secundarias.

Por todas estas razones, trasmitimos a la Consejería que únicamente nos bastaría la firma de la Dirección de la Producción Agraria en una instrucción, hasta que se publique la Orden, indicando que se pueden realizar las labores por las razones climáticas y por nuestra tipología de suelos, y de esta forma labrar con volteo las parcelas de secano sembradas de cultivos herbáceos de invierno.

La falta de una simple firma puede costar a los agricultores cordobeses, según cálculos de ASAJA Córdoba, 1.800.000 euros. Afectan a 120.000 hectáreas de cereal en Córdoba, trigo, triticale, avena y cebada y que se recolectan ahora. En Andalucía el coste es mucho mayor. Desde la organización agraria cordobesa entienden que un ahorro considerable en los costes de explotación bien vale el esfuerzo de una firma.

El sector espera que la Consejería actúe pensando en los agricultores que, además, este año ven como los rendimientos de los cereales, por las altas temperaturas registradas en la última fase de los trigos, no son los esperados y se enfrentan a un año como este, marcado por problemas de plagas y enfermedades frente a las que es muy conveniente este tipo de labores.

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