Cabezas (PP): “Mucho nos tememos que la Junta quiere desmantelar los GDR de forma silenciosa”


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Foto: cedida.

El Partido
Popular de Córdoba ha lamentado que la Junta de Andalucía pretenda de forma
silenciosa, callada y paulatina desmantelar los Grupos de Desarrollo Rural
(GDR) de nuestra comunidad autónoma. Así lo han denunciado la Alcaldesa de
Fuente Obejuna y presidenta del GDR Valle del Alto Guadiato, Isabel Cabezas, y
la parlamentaria andaluza Rafaela Obrero.

 

Cabezas ha
recordado al situación de paralización de más de un año que viven los GDR por
la aplicación de medidas cautelares de la Junta de Andalucía en la gestión de
los mismos y en el reparto de subvenciones a 
empresarios y promotores del mundo rural, principalmente de la industria
agroganadera en nuestra provincia.

 

“Si todo
responde a un error administrativo en la aplicación de la norma de propia Junta
de Andalucía en la gestión de los GDR, esta medidas es desproporcionada y está
sobredimensionada, y está trayendo graves consecuencias tanto para los GDR como
para los proyectos empresariales que en ellos se gestionan, y que redundan
directamente en el mundo rural en este caso de nuestra provincia”, dice la
Alcaldesa. “Mucho nos tememos que estas medidas cautelares respondan a algo más
serio porque de lo contrario no tiene sentido aplicar medidas tan drásticas”,
añade.

 

Dentro de las
medidas cautelares que ha impuesto la Junta de Andalucía a estos GDR está la de
inspeccionar todos los grupos existentes en Andalucía, que son 52. “Si esto
así,  teniendo en cuenta que solo se han
inspeccionado 8, nos gustaría saber cuánto tiempo va necesitar la Junta para hacer
las inspecciones al resto de grupos, porque mientras tanto todos los GDR están
pagando las consecuencias”, afirma Isabel cabezas.

 

Esta
situación está redundando en un cerrojazo total a la generación de empleo en el
mundo rural, a la dinamización del este mundo rural, al mantenimiento y
consolidación de puestos de trabajo, a la incorporación de jóvenes y mujeres al
campo cordobés, a la despoblación de los municipios más pequeños de zonas
rurales, etc. “Nos vemos impotentes de no poder atender a los empresarios del
mundo rural que todavía esperan las ayudas para sacar adelante sus proyectos
empresariales, a pesar de contar con los fondos europeos destinados a ello, y
que la Junta tiene retenidos”, dice Cabezas.

 

“Es lamentable que Andalucía sea
la única comunidad autónoma de España que se ve en esta situación de parálisis
en la gestión de los GDR por los continuos cambios de norma, de dirección y de
criterio de la Junta de Andalucía en este asunto; cuando en otras regiones de
España ya están cerrando el programa y preparando el próximo programa marco”,
dice Isabel Cabezas, quien ha defendido el trabajo de los GDR tras 20 años de
funcionamiento y ha lamentado la falta de dialogo de la Consejería de
Agricultura de la Junta.

 

Desde los GDR pedimos a la Presidenta
de la Junta de Andalucía, a quien se le llena la boca hablando de su apoyo al
mundo rural, que ponga  a trabajar a la
Consejería de Agricultura para solucionar esta situación que afecta
directamente a la creación de empleo en el mundo rural andaluz y cordobés,
afirma Cabezas. “Que deje de marear la perdiz y de culpar a los demás de su
falta de responsabilidad; la situación de los GDR es un problema de la Junta
provocado por la Junta, y ella es quien tiene que buscar la solución”.

 

Por su parte, la parlamentaria
cordobesa Rafaela Obrero ha mantenido que la Junta de Andalucía no puede hacer
caer la responsabilidad sobre los hombros de quien ha hecho las cosas según las
instrucciones de la propia Consejería de Agricultura, por lo tanto la Junta
debe asumir su error y garantizar que los GDR sigan funcionando.

 

Obrero ha recordado como en 2010,
en la presentación de los manuales de procedimiento de los GDR los gerentes de
estos grupos señalaron que había muchos fallos y lagunas, a lo que la Junta respondió
que era un manual incompleto pero vivo, que se iría perfeccionando a lo largo
del programa. Después llegaron los cambios de normas, de criterios y la
descoordinación que ahora están perjudicando a la gestión delos GDR. “De
aquellos polvos estos lodos”, dice Obrero.

 

Además
de esto, los GDR se enfrentan a la devolución de gastos de funcionamiento hasta
el 20% de las cantidades destinadas a proyectos subvencionables, y que van a
suponer unos 12 millones de euros en toda Andalucía. “Hay GDR que van a tener
que devolver hasta 250.000 euros, cantidades astronómicas que no tienen, y que
también les van a llevar al cierre y al desmantelamiento”, dice.

 

“Mucho
nos tememos que la Junta quiere acabar con los GDR y van a tener bloqueado su
funcionamiento hasta que en septiembre de este año cumpla el marco del Programa
de Desarrollo Rural 2007-2013, en el que comprometer las inversiones y
proyectos sujetos a FEADER, los fondos europeos, para no tener que aportar el
20% de financiación autonómica, ya que el 80% restante procede de esos fondos
europeos”, dice Obrero.

 

En
definitiva, según Obrero, nos parece una frivolidad que la Consejera solo hable
de un error administrativo sin tener en cuenta las graves consecuencias que
está suponiendo para los empresarios y la sociedad del mundo rural andaluz y
cordobés.

 

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