La Audiencia Provincial archiva el caso del crimen del guitarrista de Montilla de 2005

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Palacio de Justicia de Montilla.

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba ha acordado archivar de manera provisional el caso del crimen del guitarrista Luis Carrasco, de 58 años, cuyo cadáver, maniatado, fue encontrado el 23 de febrero de 2005 en su domicilio de la calle Ortega de Montilla, según informa la Agencia Europa Press.

En concreto, desde el Ministerio Público se sostiene que no hay pruebas suficientes contra el varón que fue arrestado en diciembre de 2012 e ingresó en prisión preventiva como presunto autor de un homicidio y un robo con violencia, si bien en enero de este año quedó en libertad con cargos y sin fianza, con la obligación de comparecer semanalmente ante el tribunal y sin poder salir del territorio europeo comunitario, tras determinarlo la Audiencia, siguiendo la tesis de la Fiscalía y de la defensa. El juez instructor decretó en su momento la prisión provisional al existir indicios de su posible participación en el suceso violento. Tras más de un año privado de libertad, la defensa recurrió la medida cautelar ante la Audiencia al entender que no existen «indicios suficientes» de la participación del procesado en los hechos que permitan «el mantenimiento de una medida tan gravosa», una tesis a la que se adhirió el Ministerio Público.

   

La Audiencia señaló en su auto que, si bien para decretar el procesamiento es suficiente con la existencia de «algún indicio de criminalidad que sea racional», no es así para mantener la medida cautelar de prisión preventiva. En el auto se precisa que la existencia de restos biológicos del detenido en unos calcetines hallados en el interior de un cajón de un mueble ubicado en el distribuidor de los dormitorios de la vivienda del fallecido «pudieron en un principio justificar la adopción de la prisión preventiva, pero lo cierto es que más de un año después la instrucción de la causa no ha arrojado mayores indicios que sustenten o refuercen firmemente esa probabilidad de participación delictiva».

   

Tras su detención, el sospechoso declaró que poco después del crimen se ausentó de Montilla y reconoció que había mantenido una relación con el finado en febrero de 2005, cuando se produjo el homicidio. Incluso relató que el día anterior a la muerte le había dejado a la víctima sus calcetines y unos calzoncillos para que se los lavase. El auto determina que estos indicios «ciertamente» están en la línea con la existencia de «motivos suficientes para el procesamiento», pero «no permiten reforzar de forma inequívoca esa vehemente sospecha».

Fue la propia hermana del guitarrista quien acudió a la vivienda de la víctima alarmada después de que los vecinos llamaran la atención sobre el hecho de que no habían coincidido con él a primera hora, como ocurría todas las mañanas. Las vecinas aseguraron que habían oído ruido por la noche, pero que no le dieron mayor importancia. El cuerpo sin vida, atado de pies y manos y con aparentes signos de haber recibido golpes en la cara, fue encontrado sobre las 10,00 horas, aunque el cadáver no fue levantado hasta las 15,30 horas.

   

El 3 de febrero de 2009, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Montilla dejó en libertad a la única persona detenida hasta aquel momento en relación con el caso. Este ciudadano había sido localizada el 13 de enero en el municipio vallisoletano de Tordesillas y apresado de forma inmediata. Al día siguiente, declaró ante el juez de Montilla, que decretó su ingreso en prisión para luego dejarlo en libertad al comprobar que su perfil genético no coincidía con el recuperado en el lugar del suceso.

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