Luis Cárdenas: «mis obras tienen sello propio, será porque soy sincero conmigo mismo”

“La magia del arte radica en su no contestabilidad, en la falta de respuesta. Cuando se descifra el misterio, se pierde la magia”. Todo proceso creativo requiere no sólo de un esfuerzo intelectual, sino también físico y emocional que, con suerte, acabará siendo una obra maestra.

“Esta cara… me ha traído problemas” es el nombre de la última exposición del pintor montillano Luis Cárdenas y que se encuentra abierta hasta el próximo domingo en el Salón San Juan de Dios. Montilla Noticias visitó ayer la colección de sus últimas obras de la mano de su autor, quien dedicó unos minutos a atender gustosamente cada pregunta.

A sus 58 años y con una trayectoria artística que se remonta a su adolescencia, Cárdenas declara que se encuentra en una etapa de “madurez” que es palpable con la vuelta a sus pinturas de la figura humana, abandonada a finales de los 80 para centrarse más en las figuras geométricas.

El título de la exposición al que acompaña una foto de Luis Cárdenas a sus 20 años de edad es el reflejo de sus sentimientos en aquella época. Imagen que se asemeja a la representación cristífera de grandes artistas de la pintura como Caravaggio o de la imaginería como Martínez Montañés o Juan de Mesa. “Una cara que va cargada de un halo de poesía pintada”, citaba Luis Cárdenas a su fiel amigo Juan Bernier. Bernier señaló en la inauguración de mi segunda exposición en Córdoba en el año 1977 que “la conjunción de mi pintura llenaba de asombro en cada cuadro” y confesaba que “no sabía que estaba escribiendo pintando, que realmente escribía poesía”.

La mayoría de los cuadros expuestos están dedicados a personajes relevantes de la historia, la poesía, la filosofía o la música. “He querido hacer un homenaje a los pintores clásicos y contemporáneos, de la poesía pintada”.

Luis Cárdenas asegura que no se ata a ningún –ismo, aunque su pintura se identificaba con el neoexpresionismo de los años 80 procedente de Europa. “Desde que empecé a pintar todo el mundo asegura que mis obras tienen un sello propio y yo me digo que será porque soy así y soy sincero conmigo mismo”.

Parafraseando a Séneca en su cita célebre “No es más feliz quien más posee sino quien menos necesita”, Cárdenas manifiesta que vive instalado en la prehistoria del hombre, alejado de los últimos adelantos tecnológicos. “La vida me ha traído malas experiencias pero me ha dado la maravilla del arte, la posibilidad de quedarme extasiado ante grandes genios de la música, la poesía o la pintura”. En la actualidad, se muestra esperanzado de poder realizar un viaje hasta Atenas junto a uno de los pilares de su vida, su amor Aurora. Una fotografía que se quedó en el tintero en su primer viaje a la Acrópolis griega y que espera poder realizar gracias a la venta de sus obras. También París, donde le espera un buen amigo para recorrer los monumentos y obras de arte que se esconden en la capital del amor.

No solo este artista se dedica a la pintura, también cayó rendido ante la fotografía, arte que le permitió cosechar sendos premios. En 1994 inauguraba su primera exposición en la Casa del Inca, “mucha gente pensaba que eran cuadros míos”, expresaba Cárdenas. “Cuando disparo pienso que se produce el momento artístico, la magia”. También probó la escultura y exhibe su alegría porque una de sus esculturas se encuentra en el Congreso de los Diputados, “la gente que la ha visto dice que le recuerda a Miguel Ángel y a Rodin y eso para mí es un piropo enorme”.

En uno de los cuadros que se pueden contemplar en esta exposición, el espectador podrá leer una cita que hace referencia a su próximo libro de poemas. “Citas, vómitos y poemas. O lo eterno regalado”. El subtítulo se corresponde a un poema publicado hace 15 años en una revista en Asturias, que recitó en directo para Montilla Noticias. “No sé quien dice que en España escribir es llorar, yo digo que escribir también es vomitar”.

Sin embargo, es la pintura su forma de vida y donde realmente se encuentra más cómodo. “La fotografía es más tranquilizante, más relajadora, me gusta ver los resultados. La pintura es más visceral, más sangrante. Hay que dejarse un poco el pellejo si quieres ser sincero contigo mismo, si peco de algo es de que digo las cosas claras” añadía Luis Cárdenas.

Gran parte de sus exposiciones se han desarrollado en su tierra natal, Montilla. ¿Cómo responde el público montillano a sus obras? ¿Considera que las instituciones abogan por él?

“Considero que responden muy bien, de siempre. Siempre han dicho que es una pintura rara y negra, pero no es negra del todo hay colores de contraste: rojos, azules, amarillos, violetas, naranjas. Yo reivindico la pintura de Julio Romero de Torres, que creo que fue coherente consigo mismo. El Equipo de Gobierno actual a mí me ha hecho tremendo caso y me respetan mucho. Tengo que denunciar que otros partidos solo me han puesto trabas”.

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