Profesionales del Hospital de Montilla y del Distrito Sur de Córdoba actualizan sus conocimientos sobre consentimiento informado y voluntades vitales anticipadas

6junio2014SesininformativaTestamentoVital
Foto: cedida.

Unos cuarenta profesionales sanitarios del Hospital de
Montilla y de Atención Primaria del Distrito Sanitario Sur de Córdoba han
asistido a dos sesiones informativas, llevadas a cabo en el centro hospitalario
en los meses de mayo y junio, para profundizar en conceptos relacionados con la
práctica clínica diaria como son el consentimiento informado, sus dimensiones
éticas y los mitos en torno a éste; así como el derecho de Voluntad Vital
Anticipadas que pueden ejercer todos los usuarios del sistema sanitario público
andaluz.

 

Los profesionales sanitarios encargados de impartir la
sesión han sido la médico especialista en Medicina Interna del Hospital de
Montilla, Fuensanta Gavilán, que ha abordado el tema del consentimiento
informado, la enfermera del centro montillano, Sonia Pastor, y el enfermero
gestor de casos del Hospital Infanta Margarita de Cabra, José Alejo Ortegón,
encargados de hablar, respectivamente, sobre Voluntades Vitales Anticipadas y
Planificación Anticipada de las Decisiones. Todos ellos pertenecen al Comité de
Ética Asistencial de Córdoba.

 

La parte de la charla informativa dedicada a los
consentimientos informados se ha centrado en su dimensión ética y los
principales mitos que giran en torno a él. En este sentido, Fuensanta Gavilán
destaca la importancia de entender el consentimiento informado como una
herramienta inherente a la buena práctica clínica, que permite al paciente,
desde su autonomía, decidir de manera informada sobre las actuaciones clínicas
de las que será objeto, más allá de ser entendido como un documento que protege
al profesional sanitario de posibles complicaciones ligadas a una decisión
terapéutica.

 

Asimismo, la especialista en Medicina Interna del hospital
montillano resalta: “Cabe destacar que, desde el punto de vista ético y
jurídico, tiene incluso más validez que la firma del consentimiento informado,
el hecho de que el profesional sanitario deje constancia, por escrito, en la
historia clínica del paciente, de que éste da su consentimiento verbal, tras
haberle explicado detenidamente la prueba o intervención que se le va a
realizar”.

 

Voluntades anticipadas

 

Por otro lado, la parte destinada a la explicación de la
Voluntad Vital Anticipada se ha centrado especialmente en los trámites
necesarios para gestionar este derecho, denominado de segunda generación,
consistente en la manifestación escrita realizada por una persona capaz que,
consciente y libremente, expresa las opciones e instrucciones en materia
sanitaria que deben respetarse en el caso de que concurran circunstancias
clínicas en las cuales no pueda expresar personalmente su voluntad. Esta
declaración se inscribe en el Registro de Voluntades Vitales Anticipadas.

 

A este respecto, la enfermera del hospital montillano,
Sonia Pastor, explica que los profesionales sanitarios de Andalucía tienen la
obligación de facilitar a las personas que lo soliciten información sobre
Voluntades Vitales Anticipadas. Además, la persona dispone de una Guía para
ayudarle a cumplimentar los documentos, aunque si lo desea, puede pedir a un
profesional sanitario de su confianza que le ayude en el proceso.

 

La preinscripción de la voluntad vital anticipada se puede
realizar online, pero es necesaria una cita presencial para poder inscribir la
voluntad vital en un punto de registro habilitado a tal efecto. Una vez
inscrita la Voluntad Vital en el Registro se colocará un icono de
identificación en la Historia de Salud del usuario del sistema sanitario púbico
de Andalucía. De esta forma, los profesionales sanitarios que estén al cargo de
un proceso clínico pueden acceder y consultar la voluntad vital del paciente
que se encuentre incapacitado para decidir.

 

Por su parte, el enfermero del Hospital Infanta Margarita,
José Alejo Ortegón, ha tratado en la sesión informativa la ‘Planificación
Anticipada de Decisiones’. Un proceso que Ortegón califica como “voluntario de
comunicación y deliberación entre una persona capaz y los profesionales sanitarios
implicados en su atención, acerca de los valores, deseos, y preferencias que
quiere que se tengan en cuenta respecto a la atención sanitaria que recibirá
como paciente, fundamentalmente en los momentos finales de su vida”.

 

En este proceso, pueden participar además los familiares o
personas de confianza del paciente, o su representante. El objetivo es elaborar
un plan conjunto para que, en el caso de que la persona pierda su capacidad de
decidir, bien temporal o permanentemente, puedan tomarse decisiones sanitarias
coherentes con sus deseos y valores. Este plan, deberá ser registrado
adecuadamente en la Historia de Salud de la persona, revisado periódicamente,
principalmente cuando cambien las condiciones de salud de la persona, y
comunicado a todas las personas implicadas en la atención sanitaria de la
persona enferma, así como a sus familiares y representantes, siempre contando
con el correspondiente permiso del paciente.

 

La relación clínica entre profesionales y pacientes ha
sufrido un cambio sustancial en los últimos años, debido, entre otras
cuestiones, a la introducción del principio de autonomía a través del
consentimiento informado. Por ello, es fundamental organizar actividades
formativas de este tipo, que incentivan la toma de decisiones compartidas,
entre profesionales sanitarios y pacientes, como práctica habitual.

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